viernes, 6 de febrero de 2015

Apocalipsis, un hilo entre obras

Una de las canciones del disco "Fuego en el Pueblo" se llama "Apocalipsis I (El Final)". Por su parte, uno de los temas que compondrá el segundo álbum "Catamarán al Infierno" se titula "Apocalipsis II (La Masacre)". Evidentemente, se trata de un nexo, un hilo con el que aspiramos a entretejer, transversalmente, toda la obra sonora de la banda. 

A continuación, "Apocalipsis I (El Final)", en su versión para el lanzamiento del disco, en Julio de 2014, en la Casona Dubois de Quinta Normal, Santiago.


Esta canción es una de las más antiguas de la banda. Originalmente titulada simplemente "El Final", su letra original fue creada por Checho, amigo intimo de Trueno Austral y otrora vocalista de DarkHeaven, en la era escolar y los tempranos años después de ello. Nunca estuvo clara la motivación de la letra original, que era entre un canto evangélico y una abierta burla al cristianismo:

Ha llegado el final de los días
Es hora que vayamos a arreglar 
Las cuentas con nuestra creación
O sea, el gran Señor

No quiero irme con Satán
No quiero irme a llorar
Y si tú me mandas al infierno
Yo me voy a quemar

Padre, Hijo, Espíritu Santo
No me manden al Infierno

Vienen los ángeles con las flautas
Y viene un fuego celestial
Cristo ha llegado y me dirá
"Tú, por gil, te quedarás"

Me quemaré toda la eternidad 
Con el cachúo Satanás
Me quemaré toda la vida
No se porten mal

A este poema sutilmente sarcástico se le acopló unos riff que Galgo había creado inspirándose en una canción de Slipknot ya olvidada. La idea era que fuera una canción violenta, oscura y rápida. El resultado fue muy agradable para los miembros de la banda, convirtiéndose, junto con "Caminando por la Plaza", en uno de los dos primeros demos grabados, allá por el invierno de 2005, en la casa de Demencia, en el camino a Panguipulli, Lican Ray. Buscaremos ese archivo. El inicio de la canción se mantiene intacto desde aquella época, incluyendo el solo que Galgo realiza, el cual no ha variado en nota alguna. 

Con los años, la canción se fue complejizando. Su letra cambió en algunos versos -con finalidad meramente estética, aunque introduciendo pizcas de rebeldía, de insurrección frente a lo que se presenta como un poder insensible y despiadado, que juzga y que "ama" al mismo tiempo, al estilo del Antiguo Testamento-, quedando finalmente así (en verde se destacan las partes nuevas):

Ha llegado el final de los días
Es hora que vayamos a arreglar
Las cuentas con nuestro Creador
O sea, con nuestro Destructor

No quiero irme con Satán
No quiero irme a llorar
Y si tú me mandas al infierno
Yo me voy a rebelar

Padre, Hijo, Espíritu Santo
No me manden al infierno

Vienen los ángeles con las flautas
Viene un fuego celestial
El Diablo ha llegado y me dirá
"Tú conmigo te quedarás"

Me quedaré toda la eternidad
Con el cachúo Satanás
Me quemaré toda la vida
Sólo mis cenizas quedarán

En el demo de 2010 de "Fuego en el Pueblo", la canción empieza a incluir un solo de batería de Kamikaze al medio de la canción y, luego, solos de los guitarristas, previo a un final majestuoso donde se realiza un "paralelo" de guitarras. En el myspace de Trueno Austral puede escucharse esa versión:

https://myspace.com/truenoaustraloficial/music/song/apocalipsis-i-el-final-83876496-92583887


Sin más cambios que el avance en la ejecución, se grabó la versión que está presente en el disco de 2014. Sin embargo, en las presentaciones, "Apocalipsis I (El Final)" suele ser interesante, debido a que se han registrado solos de batería monstruosos de Kamikaze, los cuales son coronados con la irrupción de los solos y el paralelo final, lo cual provoca una sensación de energía y éxtasis musical de carácter memorable. Puede observarse ello en el siguiente vídeo de un concierto realizado en Temuco, en el Bar Cuatro Ebrios, en octubre de 2014.




Apocalipsis II y la idea de la leyenda

Hubo un breve instante, cuando recién se planteó "Catamarán al Infierno", a principios de 2008, en que "Apocalipsis I (El Final)" era -valga y entiéndase la redundancia- el final de ese disco. Sin embargo, luego se consideró que se integrara donde actualmente figura. En aquellos tiempos, la canción aún se llama "El Final" a secas. Aisladamente, ese mismo año, nació otra canción llamada "Apocalipsis". Demencia estudiaba, en aquel tiempo, Música y Sonido en la UNIACC, en Av. Salvador, Providencia, Santiago, a dos cuadras de la legendaria pensión donde vivían ambos con Galgo. En aquella taquillera universidad, Demencia tuvo la suerte o particularidad de tener clases de guitarra personales con el mismísimo Alejandro Silva, ícono de la guitarra eléctrica en Chile, conocido por la mayoría de quienes gustan del rock y el metal, sobre todo por su obra y sus presentaciones en el "Alejandro Silva Power Cuarteto" (ASPC). Se llevaron bien, aunque con ciertas diferencias en cuanto al espíritu musical que regía a cada uno. En esa cercana relación, llegaron incluso a compartirse ideas musicales, como quien cuenta a otro una idea que recién se arma. Una de tales ideas fue un riff poderoso y algo más complejo que Demencia había estado maquinando hacía algunos días, el cual maravilló al rockstar.

Demencia dio tempranamente el nombre de "Apocalipsis" a la naciente canción, la cual se complementó con un complejo inicio a dos guitarras en una métrica 9/4. Al principio, fue algo difícil de comprender para el resto de la banda, pero con el tiempo y los ensayos se fue volviendo un ritmo muy genuino y natural, que causa goce en su rareza y su extravagancia. La curiosa y vanguardista mente de Demencia terminó por crear la estructura entera de la canción, la cual fue grabada en Cool Edit y enviada por mail a cada uno de los otros miembros, quienes quedaron abiertamente locos con la obra maestra creada. Galgo le creó letra y fue allí cuando se propuso que fuera incluida en "Catamarán al Infierno" y que fuera una canción enlazada con "El Final", contando una historia que avanza desde el final -nuevamente, valga y entiéndase la redundancia- al principio. Así, mientras "Apocalipsis I" se sitúa en la ultratumba, refiriéndose explícitamente al momento del injusto juicio y a la ansiedad e impotencia asociadas, "Apocalipsis II" se refiere a una colosal pelea que termina en masacre, previa al viaje hacia el otro mundo de quien habla. De hecho, el título completo es "Apocalipsis II (La Masacre)". 

La segunda "Apocalipsis" estará incluida, como ya se dijo, en "Catamarán al Infierno", a lanzarse en 2015. No obstante, suena frecuentemente en las presentaciones de la banda. El siguiente video permite escuchar "Apocalipsis II (La Masacre)", interpretada en Lican Ray, en una mini Fiesta de la Cerveza, en febrero de 2014.



Apocalipsis III

Se han barajado esbozos de "Apocalipsis III". El avance más importante se do en una guitarreada loca en la Plaza de Armas de Villarrica, probablemente el año 2010. Más allá de eso, hay ideas sueltas que recorren las mentes de los miembros de Trueno Austral, algunas compartidas y otras en el agradable secreto de la creación permanente que existe en el espacio mental de ciertos músicos. "Apocalipsis III" es una nebulosa donde pronto nacerá una estrella. Sin embargo, ya ha sido dotada de belleza.







jueves, 29 de enero de 2015

Trueno Austral - Arcas del Diablo

Antes de leer, poné play! La experiencia de leer esta entrada de blog se verá enriquecida y la comprensión podría resultar más interesante.

Se trata, quizás, de la canción más psicodélica de "Fuego en el Pueblo". Nace de las inspiraciones tempranas de Demencia, allá por 2004; experimentando riffs y arpegios en guitarra, como quien prueba gotas de pintura en un lienzo dispuesto a convertirse en obra. Demencia sabía, desde un principio, que la canción debía componerse de varias partes. Tenía que ser una rapsodia, como lo que hacían nuestros grupos favoritos. De un principio, la aspiración fue a trascender hacia canciones largas, sin prisa de terminar ni la presión de aburrir. Quien se diera el tiempo de escuchar lo que creamos, no se arrepentiría.




Cuando estas ideas llegaron a oídos de Galgo, apareció la frase "Arcas del Diablo" en su mente, cual si el universo le dictara que ése, y no otro, debía ser el título. Por alguna misteriosa razón, quienes nos movemos dentro del rock y el metal tenemos una curiosa atracción por hablar del diablo. No sé si nos referiremos a un demonio, al "Señor de los Infiernos"; más bien, era la personificación de lo que el rock y el metal comenzaba a significar para nosotros: Un horizonte insurrecto respecto a la dominación católica presente en nuestro país y, sobre todo, en nuestra zona. Incluso Galgo era creyente fervoroso y acrítico en aquellos años, pero en el rock comenzó a abandonarse en un relajo mental, moral y simbólico. En fin, un título tan bueno debía traer consigo una letra acorde. En un momento de inspiración, aparece lo siguiente:

Se me cae la sangre al suelo / Ha caído la tarde y me estoy muriendo
Veo un macizo tipo con cuernos / Me preguntó con odio ¿Qué haces en el Infierno?

Cuando cae la tarde en las Arcas del Diablo / Me siento como un brasero, no sabes tú de qué hablo
Yo no entiendo muy bien el por qué / Yo no quiero quedarme aquí


Una visita al infierno donde no se distingue si se trata de un sueño o no. Hemos entrado al fundo del diablo, donde una especie de capataz -o podría haber sido el mismo Lucifer; no se sabe- interroga al intruso. Una amarga y sufrida visita a la que se llega sin saber cómo y de la que no se sabe cómo salir. Puede que este tipo de experiencias no sean poco comunes; de un momento a otro, a muchos les ha pasado que se encuentran repentinamente en un infierno, sin mayor conciencia de cómo se llegó allí. Es una interpretación posible, aunque no era lo que pasaba por la cabeza de Galgo en aquel momento. Al igual que el título, ese fue simplemente el texto que el universo indicó o, como bien indica Spinetta, las palabras que se encontraban escondidas en la música y que hubo que hallar.

Durante 2008, en la histórica pensión de Av. Salvador en Santiago, "Arcas del Diablo" fue definida en su estructura actual. A partir de los descubrimientos que Demencia realizó mientras estudió unos años de Música, en la estrofa se reemplazó un Re mayor clásico por una nota disminuida que ya estaba ahí, esperando a ser escuchada para entregarle la mística a la canción. El solo del medio, en la parte lenta, ha permanecido sin variación desde entonces. Este esqueleto creado por Demencia y Galgo fue enriquecido y dotado de carne y piel por Luna y Kamikaze, con unas baterías sin repetición, redobles vertiginosos y un bajo que, como enredadera, trepa por la estructura, embelleciéndola.

martes, 27 de enero de 2015

Trueno Austral - Fuego en el Pueblo (2014); Disco Completo

El 7 de Julio del pasado 2014 lanzamos nuestro primer disco de estudio, "Fuego en el Pueblo". Después de casi 2 años de trabajo, con lapsos intensos y otros mas serenos, logramos poner en circulación esta obra que, como idea, data del año 2008. Se trata de un constante sentimiento de opresión brutal, material y explícita que vive buena parte de las sociedades. Ya sean las cúpulas religiosas, culpables de asesinato de numerosos mesías, como los Estados y el "dios" mercado, mediante el despliegue de fuerza militar y de mafias, se trata de distintos poderes asociados en una gran masa con ansias de poder, "razón", privilegio y, por qué no, sangre.

Musicalmente, se trata de la síntesis de los orígenes de la banda, arraigados en el heavy metal y el rock duro más elemental, en una suerte de "pago de deuda" respecto a todo lo que habíamos creado entre 2004 y 2008, antes del despegue conceptual y psicodélico posterior a 2009 -que será notorio en "Catamarán al Infierno", el disco siguiente a este que lanzaremos este 2015-. las canciones de "Fuego en el Pueblo" fueron adornadas con arreglos más atractivos y un tanto crípticos, donde el esqueleto de la canción va marcado por las guitarras y la batería, junto con el bajo, le entregan carne y piel con el elemento de lo irrepetido. El resultado musical del disco, mezclado y editado por el mismo Demencia, agrega a lo anterior una inevitable impronta sureña, poco urbana, rústica y un tanto desprolija, lo cual no es ni casual ni buscado, sino que aceptado y disfrutado en cuanto aparece en el acto.


Puedes escuchar el disco entero acá abajo:




El Largo camino a "Fuego en el Pueblo"

La versión preliminar de este disco se grabó en 2008, mientras Galgo y Demencia vivían en una surrealista pensión ubicada en Av. Salvador, cerca de la esquina de Marín, en Providencia, Santiago, durante sus tiempos de estudiantes. En ese tiempo, la banda se llamaba "DarkHeaven" -aún con un reciente pasado de banda escolar- y contaba con otros miembros, como Mochila, Maikiko o Checho, quien sigue en constante y estrecha relación con la banda. Con el uso de entrañables herramientas como Cool Edit y Fruity Loops, grabamos una maqueta entera de "Fuego en el Pueblo". De hecho, las canciones no variaron mucho, como podrán darse cuenta:

 

Con esa maqueta como referencia y, luego de las transformaciones que dieron como resultado a Trueno Austral -incluida la votación del nombre mismo, realizada en el verano de 2009 en un zaguán del litoral lacustre en Villarrica, donde se llegó a una segunda vuelta entre "Fulminis" y "Trueno Austral", siendo Sigfrido Luna quien dio el voto definitorio- y la incorporación de un nuevo baterista, el célebre Kamikaze, comenzamos la grabación de lo que pensábamos que sería el disco definitivo de "Fuego en el Pueblo". Durante fines de 2009 y principios del 2010, terremoto incluido, grabamos y editamos, con herramientas similares en el computador aunque con algo más de elaboración en el audio -al menos los instrumentos ahora eran todos reales, no como la vez pasada en que la batería era de loops-, el disco que, finalmente, nombramos como "demo oficial". La carátula fue pintada por Galgo en lápices de colores, dibujo que luego fotografió. Este LP demo fue nuestra carta de presentación durante 4 años, con resultados notables en algunos de los temas:



Desde el año 2012, comenzamos a pensar en grabar el disco en calidad de estudio. Demencia tenía la oportunidad de grabar en el estudio de la UST en Temuco, donde estudiaba. Allí grabamos, en pocas horas y con instrumentos de alta calidad que allí habían, gran parte de la versión oficial de "Armamento pa' Matarte". Un tiempo después, viajamos a Lanco al Estudio Ríos Sónicos, donde Henry Vallejos estuvo en las perillas. Allí grabamos las baterías y la mayoría de las voces. El resto, incluidos los solos de guitarra y el bajo, fueron registrados en el hogar mismo de Demencia, con nuestros instrumentos y con la ayuda de una útil interfaz de dos canales. Al escuchar el resultado del trabajo, el sonido ya era mejor, llenaba el espacio y, sin dejar la impronta rústica, su color era otro; estábamos frente a nuestro primer disco oficial.

La carátula fue diseñada, originalmente, por Daniela Faúndez, estudiante de diseño, como regalo de cumpleaños para Galgo. Luego, una variación de la misma, bosquejada por el mismo Luna y coloreada y producida por Daniela, con unos últimos retoques de Kharmax, otro diseñador.